Restauración de fachadas sin obras

La protección de las fachadas contra la acción de la lluvia, contaminación, etc. se va ensuciando y deteriorando con el paso de los años.
La duración de esta protección, varía en función de la calidad del revestimiento de cada fachada.

Normalmente son las fachadas acabadas con pintura o mortero monocapa, en las que antes se empieza a deteriorar la protección exterior.

  • Las fachadas acabadas con pinturas tienden a desconcharse, dejando paso a la humedad, que acabará deteriorando el revoco y provocando su desprendimiento.
  • Mientras que las fachadas porosas de piedra o monocapa, se ensucian, aparece verdín y mantienen mucho la humedad en su interior, afectando a la estética y provocando humedades en el interior del edificio.

Haciendo una restauración de la fachada a tiempo, se aplica una protección que alarga su vida y evita tener que rehabilitarla entera a los pocos años.
Antes y después de restaurar fachada

Fachada monocapa con humedadesEsta fachada revestida con monocapa, había ido perdiendo su protección exterior con el paso del tiempo. Como consecuencia, ya no repelía la lluvia lo que provoco que aparecieran hongos, verdín, etc., dañando la estética de la fachada y provocando problemas de humedades en algunos puntos del edificio.
Si no se hubiese restaurado la fachada, con el tiempo el revestimiento monocapa se acabaría deteriorando y se empezaría a desprender. Llegados a este punto, ya no sería posible restaurar la fachada y habría que rehabilitarla.

Restaurar fachada monocapa sin andamiosPara evitar un coste de obra muy elevado, sin que afectase a la calidad del trabajo y ofreciendo siempre las máximas garantías en los trabajos realizados, en Gorma impermeabilizaciones decidimos restaurar las fachadas sin andamios.
Para ello utilizamos plataformas elevadoras, preparamos el soporte eliminando la suciedad, el moho y las partículas sueltas, recuperando el color de la fachada y abriendo el poro para garantizar la adherencia del tratamiento.
Una vez hecho esto, sellamos las fisuras y las juntas de las ventanas y para finalizar aplicamos un tratamiento impermeabilizante incoloro.

Restaurar una fachada debería ser un mantenimiento que habría que plantearse hacer cada 10 o 15 años. Esto alargaría la vida útil de la fachada y con ello ahorraríamos dinero.

El tratamiento impermeabilizante aplicado, tiene una garantía de 10 años, se realiza sin tener que hacer obras de albañilería y se mantiene la estética de la fachada, y todo ello a un precio muy económico.

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En Gorma llevamos más de 20 años impermeabilizando y sellando fachadas, mediante tratamientos incoloros nanotecnológicos y sellados de elásticos de última generación, sin uniones, flexibles, garantizando nuestros trabajos al 100%.